El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia frustró una serie de atentados, que habían sido planeados por los servicios especiales de Ucrania en la región rusa de Kaluga, cercana a Moscú, informaron desde el organismo.
El organismo detalla que el operativo llevó a la identificación de un hombre nacido en 1976, originario de Zaporozhie y residente de la ciudad de Kaluga, quien planeaba hacer detonar artefactos explosivos improvisados en un almacenamiento de gas estatal y en el aparcamiento de una empresa de defensa.
Según el FSB, para los ataques se prepararon unos 80 kilogramos de explosivo de alto poder y dispositivos incendiarios caseros. De un depósito clandestino equipado por los servicios especiales ucranianos se incautaron 300 gramos de explosivo plástico de fabricación extranjera, dos detonadores eléctricos, una pistola Makarov y municiones.