martes, 5 de junio de 2018

Venezuela: Claves y objetivos de los beneficios otorgados a los políticos presos

Estos son algunos elementos fundamentales acerca de los beneficios concedidos durante los últimos días:
  1. Estas personas habían sido objeto de detenciones y se encontraban procesados o con sentencias por haber participado en el marco de las tramas violentas de los años 2014 y 2017. No obstante, el gesto del Estado venezolano no incluyó en este listado a los autores materiales concretos de situaciones violentas que haya significado el asesinato de personas durante estos eventos.
  2. Quienes han sido objeto de liberaciones han recibido un trato diferenciado por considerar que los delitos que han cometido sucedieron en un contexto caldeado por razones políticas. Por lo que se trata de políticos presos, no de "presos políticos", como se ha impuesto en la semiótica alrededor de esta diatriba. Aunque el ejecutivo venezolano ha reiterado que las "razones políticas" no suponen una licencia para delinquir; en estas liberaciones privilegia otros elementos también de índole político, prescindiendo de su facultad punitiva en los 80 casos concretos. La liberación de Daniel Ceballos, una de las más cuestionadas por seguidores del chavismo, viene bajo el esquema de libertad condicional y la obligación
    de presentarse en un tribunal cada 30 días. Varios de los 80 liberados también están bajo esa condición. Por lo que no hay amnistía ni libertad plena para este grupo de personas.
  3. Existen niveles diferenciados de participación en la violencia entre quienes han recibido beneficios. Daniel Ceballos y Ángel Vivas tuvieron en el año 2014 un estatus de compromiso con la proliferación de la violencia que fue notorio. Ceballos desde la Alcaldía de San Cristóbal fue un operador clave mediante su apoyo abierto a las guarimbas, y Vivas desde su cuenta Twitter participó incitando al asesinato de motorizados mediante la colocación de guayas. Son las figuras más sobresalientes que han resultado beneficiadas, pero son, al mismo tiempo, parte de la lista de elementos del antichavismo venezolano por el cual se había solicitado su liberación y por las cuales se ha ejercido más presiones al Estado venezolano. Lamentablemente, se impuso sobre estos nombres un velo de "legitimidad" de su violencia y se les ha catalogado como algo que no son. ¿Por qué entonces cede el Estado venezolano?
  4. Los contextos violentos de 2014 y 2017 se han producido en medio de un plan para fragmentar la institucionalidad venezolana y el pacto social contenido en la Constitución nacional. En ese sentido, Maduro ha previsto crear mecanismos para establecer puentes con los factores del antichavismo, desde varias direcciones simultáneas. Llamando al diálogo a los ex candidatos presidenciales y consiguiéndolo con Javier Bertucci, al igual que con los gobernadores opositores que figuran como garantes del proceso. Al establecer compromisos con factores antichavistas que permanecen alineados dentro de la política, apuesta a establecer vínculos necesarios con los factores que han sido proclives a la violencia para profundizar la fractura opositora.
  5. En el ámbito interno, el desconocimiento de las elecciones presidenciales, el desplazamiento de parte de la dirigencia antichavista a la promoción de presiones desde el extranjero y la peligrosa fragmentación táctica en las fuerzas opositoras, fungen como elementos catalizadores para nuevas situaciones violentas en Venezuela. Maduro se anticipa a ellas. Entiende que el desconocimiento de las elecciones presidenciales por parte de los factores de la trama externa al país, liderados por Estados Unidos, revisten un factor que promueve posibles espasmos violentos. Adquiere particular premura establecer, por adelantado, puentes y vías para encarrilar en la política a todos los factores posibles. "Desarmar la guerra" en ciernes es un maniobra transversal en momentos complicados durante los últimos años.
  6. Aunque en diversas ocasiones Maduro ha afirmado que "no puede haber paz sin justicia", también es cierto que ha operado a dos manos para gestionar el conflicto interno promovido por el antichavismo. Con una mano ha empleado el aparato de seguridad integral del Estado para contener o erradicar amenazas latentes, pero también ha ofrecido su otra mano para el diálogo, la reconciliación y la reparación. En ese sentido, no hay novedades que deban sorprendernos. Su rol decisor en estas instancias ha estado signado por un evidente pragmatismo. Se ha colocado en posturas inamovibles cuando muchos han dicho que "no debe hacerlo", y en otras ocasiones, como ésta, ha flexibilizado su postura cuando muchos han considerado también que "no debe hacerlo". En términos prácticos, el desarme de la guerra en ciernes al sostener la paz, contra muchos pronósticos, ha sido una política probada como exitosa.
  7. Aunque la promoción de una política de acercamiento y de reconocimiento político del adversario en favor de la paz con los factores antichavistas venezolanos pueda resultar muy relevante para la política interna y el clima nacional, lo cierto es que las aspiraciones podrían ir mucho más allá de este ámbito. Es necesario un acercamiento de la mayoría de los sectores posibles para tender otros puentes a otras instancias que están en el frente externo de Venezuela.
  8. La liberación del estadounidense acusado de espionaje y terrorismo, Joshua Holt, ha sido la que precedió este conjunto de beneficios procesales a los 80 detenidos por hechos de violencia política. Es, para efectos prácticos, la más importante, si entendemos que el propósito medular de esta nueva etapa de acercamiento apunta a establecer vínculos con factores externos en Washington.
  9. El cerco político y económico contra Venezuela se profundiza. Se desarrolla y adquiere nuevas cualidades en un continuo escalamiento sobre el cual es difícil predecir sus resultados al mediano plazo. Para intentar atenuar y romper el cerco ha sido necesario establecer mecanismos no convencionales luego de que otras posibilidades se han agotado. En este sentido, tienen mucho que ver las particularidades de la Administración Trump.
  10. Si miramos sus adentros, hay peculiaridades esenciales, como el desplazamiento de Thomas Shannon, quien fuera un interlocutor habitual de Venezuela, el desmantelamiento de la burocracia del mismo Departamento de Estado en la formulación de su política para América Latina y el ascenso de Marco Rubio como un factor que articula este espacio político. Estas evidencias suponen el ascenso de una nueva burocracia errática y temperamental a la sombra de Trump. Una circunstancia que, aunque se ha traducido en una nefasta y agresiva política para Venezuela, crea también espacios pequeños para maniobrar, dado que todo este entramado tiene también un matiz de cambio de tonos y modificación de posturas. Ha sido ese un elemento característico de la gestión Trump en diversos frentes.
  11. Maduro ha tenido que aprovechar al máximo cualquier mínimo de oportunidad para establecer esos puentes. La liberación de Holt vino de la mano del senador Bob Corker en persona, el máximo responsable de la política exterior de Washington en el Senado. Una figura que, aunque va de salida en su posición de senador (no va a reelegirse), sigue como factor de peso en la burocracia interna estadounidense. Aunque públicamente no se tenga noticias de encuentros entre el chavismo y los factores de la política estadounidense, el primer cerco que Maduro intenta romper es el impuesto por factores sumamente agresivos, con los que sería muy cuesta arriba crear un mínimo espacio de diálogo y por los cuales se ha recrudecido el cerco a Venezuela, contribuyendo a la anulación de la interlocución de la Casa Blanca con Miraflores.
  12. La referencia apunta a senadores como Marco Rubio, Robert Menendez e Ileana Ros, decantaciones de la histórica ultra anticastrista, ahora también antichavista, quienes se consagraron como el lobby modulador y alcabala ineludible para el relacionamiento de Estados Unidos con Venezuela. Partes integrales de una conjura donde, personajes que van desde Luis Almagro, pasando por Julio Borges e incluso Juan Manuel Santos, son elementos de segundo nivel. Junto al senador republicano Corker, Maduro abrió una puerta pequeña, que aunque pueda ser efímera, es esencial en estos momentos.
  13. Si vemos en conjunto las acciones de la dirigencia del chavismo, entenderemos que estas liberaciones no son "el todo" de su política de creación de puentes. Es una pieza clave dentro de un conjunto de engranajes. La promoción fuera de Venezuela de la transparencia y legitimidad de las pasadas elecciones, los acercamientos a dirigentes antichavistas, la apertura de un nuevo diálogo económico interno, todos promueven un mismo sentido: el de regularizar la trama política interna para desescalar el asedio desde el extranjero.
  14. El lenguaje de la Casa Blanca ha sido: "El gobierno de Venezuela debe restituir la democracia, debe volver a la democracia". El calificativo de "dictadura" en Venezuela es temerario y típico de la ramplona política estadounidense. No obstante, hay elegancias que debemos subrayar. Una de ellas es el aparente "sin sentido" de que el gobierno "dictarorial" en ejercicio restituya la democracia, no otro gobierno, sino el actual. ¿Acaso Estados Unidos espera concesiones del lado venezolano? ¿Dejan deliberadamente boquetes abiertos en su línea discursiva? ¿Qué sugiere el gobierno estadounidense?
  15. Recordemos algunas lecciones de la historia de la política exterior. Aun los países que han sobrevivido dignamente a décadas de sanciones norteamericanas, como Cuba o Corea del Norte, han sostenido reiteradamente lo nefastas que han sido las acciones de bloqueo. También han sido países que, sin arrodillarse, han insistido vehemente y abiertamente en la necesidad de diálogo con sus agresores. Pero también es indispensable recalcar que no han sostenido, absolutamente, todas sus posiciones frente a los agresores. Han creado concesiones.
  16. El común denominador en estos países, y pese a la distancia de sus contextos, ha sido la obligación de que todo Jefe de Estado en un país bajo bloqueo debe actuar rigurosamente para romperlo, partiendo de la trágica realidad de que en el entramado financiero global los países no hegemónicos tienen muy poco margen de maniobra, y que en el mundo no se conoce todavía el primer caso de un país que es "salvado" del bloqueo estadounidense por otra potencia adversaria a Estados Unidos, más allá de las ayudas, apoyos o gestos. Todo país bloqueado navega en sus propias aguas, a expensas de sí mismo, y sin contar con soluciones milagrosas de otros factores externos. Maduro entiende esto.
  17. La gestión de una efectiva política exterior que pueda establecer puentes con quienes dominan la escena externa y presionan a Venezuela sólo será posible mediante el desarrollo de una dinámica consistente y polivalente. El espacio de la política exterior, por más que lo parezca, no es un espacio para el consignismo y el reduccionismo político. Este ámbito de la política está signado por elementos precedentes, licencias para dialogar, intereses y factores que negociar. Venezuela tiene muchas cartas que jugar y elementos a favor en ese sentido, por tal razón ha emprendido el propósito de intentar revertir el conjunto de situaciones insostenibles o políticamente inmanejables que se han abierto en el largo plazo. No obstante, Maduro entiende que aunque éste es un esfuerzo por hacer, no guarda ninguna garantía. Se trata de una lucha de largo aliento.

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